Todo está en que debemos respetar la dignidad de un ser vivo, aunque éste no sea de “nuestro nivel” y lo veamos inferior, pues la dignidad de cada ser vivo debe respetarse en lo posible, no obstante que estamos utilizando a ese ser para divertirnos, él cumple su función y nosotros como seres superiores, debemos ponernos a la altura y evitarle sufrimientos adicionales.

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Estos son 7 puntos básicos para tratar a sus capturas

1. – Trate GENTILMENTE a su captura, reduciendo al mínimo posible el tiempo de la pelea, pues de lo contrario se debilita si lo recuperamos con brusquedad, como aquella caricatura de Chilly Willy el pingüino que de un sólo jalón sacaba peces directamente a su canasta, debemos sacarlos del agua evitando golpearlo y contra troncos, ramas o el suelo, pues las heridas o los golpes internos pueden ser fatales.

2. – Manipularlo lo menos posible procurando humedecernos las manos antes de tocarlo, para evitar dañar el LIMO o capa mucosa que lo cubre, pues ésta lo protege contra infecciones, y si la dañamos la dejamos desprotegida.

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Para esto debemos aprender a agarrarlo correctamente: del labio inferior, y de ser posible de este único lugar; pero si es muy grande, podemos tomarlo también de la parte inferior de la cola, y evitar al máximo posible tocarlo del cuerpo y que no sean muchas personas los que lo toquen.

Hay que evitar cuando se captura un ejemplar de valor de trofeo muchas personas querrán retratarse con el aumentando el riesgo de daño al limo.

3.- Procure siempre tener en buen estado tus anzuelos, ya que un anzuelo oxidado es potencialmente perjudicial para nuestro amigo y aunque lo hayamos liberado, quizá pueda enfermar o hasta morir por una infección en la herida.

Otro factor importante es que si practicamos el Catch & Release debemos pescar con anzuelos desbarbados que tienen la particularidad de que lesionan mucho menos los tejidos de los peces, a diferencia de los anzuelos que preservan la barba y su uso, nos facilita el desanzuelar a nuestra captura, contrario a lo que se puede pensar, el uso de un anzuelo desbarbado no aumenta substancialmente el riesgo que el pez se escape siempre y cuando procuremos mantener tensa la línea de la misma forma que lo haríamos con un anzuelo con barba.

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Y un hecho muy importante es cuando un pez se engancha de partes muy profundas de su tracto digestivo, cosa relativamente frecuente cuando estamos pescando con lombriz de plástico y señuelos afines, lo que se debe hacer es cortar la línea y dejar el anzuelo en su sitio, pues de esta forma hacemos menos daño que si intentáramos retirarlo. Existen estudios que demuestran en el caso de una la lobina que se liberará del anzuelo en un tiempo no mayor de 5 días.

4. – Preferentemente recupérelo con una red de mano o, en su defecto tomarlo por el hocico, del labio inferior, lo que lo inmoviliza y nos facilita las maniobras de desensarte.

5. – Nunca lo tome por las agallas, ya que estas son muy frágiles, sangran fácilmente y la debilita, algunas veces el o los anzuelos llegan a engancharse en las agallas, produciendo sangrados importantes, en estas circunstancias no lo liberes hasta que haya dejado de sangrar, manteniéndolo en el vivero por algunos minutos para darle oportunidad de recuperarse, no lo exponga a ser atacado por otros depredadores.

6. – Al regresarlo nunca lo aviente, mejor deposítelo suavemente en el agua, ya que los golpes lo perjudican mucho. Me ha tocado presenciar como algunos pescadores suelen aventarlos, y el resultado final es un pescado muerto.

La manera correcta de regresarlo es abrirle el hocico, agarrándolo de cabeza y cola, depositarlo despacito, y moverlo varias veces para adelante y para atrás, para hacer que corra una corriente de agua entre las agallas, y oxigenarla para que recupere sus fuerzas, cuando esto haya sucedido, ella misma hará por soltarse. Esto es principalmente válido cuando se ha librado una pelea muy larga, dependiendo la especie también podemos tomarlo de la cola haciendo movimientos de hacia delante y atrás para que el pez recupere su energía oxigenándose.

7. – En algunas ocasiones cuando capturamos un pez a grandes profundidades y subió a la superficie muy bruscamente, o cuando es mantenida mucho tiempo fuera del agua, aumenta considerablemente la presión en la vejiga natatoria y le impide hundirse, por lo que “Flota”, ¡esta es una emergencia!, Y es muy importante que a la brevedad posible, se trate de descomprimir dicho órgano, mediante una punción:

Haciendo uso de una aguja hipodérmica número 21 o 20, traspasamos el espesor total de la pared muscular de la lobina hasta llegar a la vejiga natatoria, para esto tenemos que localizar el punto exacto en donde hacer la punción, y tomar dos puntos de referencia: uno es la cuarta espina de la aleta dorsal y bajamos en forma vertical una línea hasta sobrepasar la altura de la aleta lateral, después, partiendo del vértice de la tapa de las agallas, trazamos una línea horizontal hasta lograr la intersección con la primera línea, en el punto en donde se unen ambas, ahí debemos de puncionar profundamente, hasta que toda la aguja se hunda, posteriormente hundimos el pez en el agua para percatarnos de la salida de burbujas a través de la aguja, esperamos unos 20 segundos y retiramos la aguja. Posteriormente tomamos al pez de la cabeza y cola, manteniéndole el hocico abierto, y la movemos de atrás hacia delante, en varias ocasiones, para generar una corriente de agua por las agallas para que pueda oxigenarse mejor. No tenga miedo lastimarla, usted es su única opción para sobrevivir.

Desde un punto de vista real, objetivo, se debe aceptar el hecho de que al capturar un pez con un anzuelo, se le producirá un daño de mayor o menor gravedad ya sea en el interior o en el exterior de su cuerpo y además, pese a las opiniones de que los peces no sienten el dolor de la misma forma que otros organismos «superiores», estaremos de acuerdo en que sí se les produce un trauma y un elevado estrés.

En resumen la gravedad de las heridas que un pez sufrirá, dependerá de varios factores:

  1. La profundidad sobre el tracto digestivo en que el anzuelo se atora. Si se enganchó de un lugar diferente, va a ser importante el lugar y la profundidad en donde se ha clavado el anzuelo.
  2. El tamaño, forma y tipo de anzuelo.
  3. El tiempo que se ha «jugado» con ella.
  4. La forma en que se saca fuera del agua.
  5. La profundidad de donde se saca.
  6. El tiempo que se ha mantenido fuera del agua.
  7. La forma de extraer el anzuelo.
  8. La forma de regresarla al agua.
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