Lobina Bass Reporte Pesca5

Por: Dr. Rogelio Villarreal, Abelardo Saucedo y los amigos que poseen la pasión

Se acerca nuevamente la fecha de mi cumpleaños, el próximo sábado de Marzo estaré rebasando el medio siglo y que mejor regalo que una misión de LOBINAS TROFEO MEXICAN FISHING TOUR: vencer a las lobinas trofeo de la Presa Vicente Guerrero en Tamaulipas.

LOBINAS TROFEO MEXICAN FISHING TOUR  tiene como objetivos la difusión a nivel mundial de la pesca de lobinas trofeo en México así como el carisma, sabores, olores y colores de nuestro país.

La misión del proyecto es transmitir en forma efectiva conceptos, tips, estrategias y recomendaciones de equipo para ir a buscar las grandes, las verdaderas lobinas trofeo en México.

Serán 12 embalses mexicanos los que tendrán que “Cazar” el equipo Lobinas Trofeo documentando en un programa televisivo para redes sociales a cada uno de ellos.

El esfuerzo televisivo se había presentado previamente en el Bioparque Estrella. Durante esta presentación se logro convocar a cazadores de lobinas trofeo mexicanos, pescadores profesionales, guías de pesca de lobina y empresarios relacionados con los productos y servicios para esta actividad.

Entre los invitado se encontraba Joel Aguilar, amante de la pesca de lobina y Administrador de la hacienda de Pesca Big Bass en la presa Vicente Guerrero. Ese mismo día se acercó conmigo y me ofreció apoyo para tener a la Vicente Guerrero dentro del grupo de embalses a pescar dentro del Tour Lobinas Trofeo.

De inmediato le tomo la palabra y regresando a Monterrey empiezo a organizar a los cazadores de lobinas trofeo para ir sobre las grandes lobinas de la Vicente Guerrero

La Vicente Guerrero representa el primer  embalse  mexicano que empezó a recibir atención por parte de la comunidad de pescadores de lobina  Y medios impresos de pesca deportiva tanto a nivel nacional como internacional.

Aún y cuando se empezaron a instalar varios Campos de pesca en las orillas de este bello embalse, la hacienda de pesca BIG BASS se convirtió en la imágen de la Vicente Guerreo. Muchos de  nosotros  recordamos los buenos tiempos de pesca en este campo y la excelente oferta de servicios que siempre distinguió al BIG BASS desde entonces.

Establecemos las fechas y confirmamos en el campo de pesca Big Bass arribo y número de personas involucradas.

La presa Vicente Guerrero fue construida en 1970 y está ubicada a 50 kms al noreste de Ciudad Victoria. La superficie es de más de 35,000 hectáreas y tiene un perímetro de 270 kms. El promedio de profundidad es de 30 pies, pero en algunas partes llega a los 120 pies. Ofrece una estructura que incluye brechas, carreteras y caminos, varios arroyos y la conjunción de tres ríos mayores (las adjuntas) lo cual ha permitido que la lobina que se sembró creciera muy rápido convirtiendo al embalse como icono en el panorama nacional.

En la Vicente Guerrero la lobina convive con lagartos, catanes, carpas, bagres, tortugas, machetes (Threadfin Shad), Cuchillas (Gizzard Shad), sardina mexicana, tilapias, ranas,  víboras  y langostinos. El alimento es abundante aportando una carga calórica para un gran desarrollo. (Fuente: Manuel La Madrid Universidad de Pesca)

En esta ocasión el grupo de cazadores de Lobinas Trofeo incluyó a: Abelardo Saucedo, Gerardo Rodríguez, Felipe Ramírez, Jaime Reyes, Ivan Vázquez, Víctor Concha, Benito Concha, Víctor Concha Jr., Joel Aguilar y Rogelio Villarreal.

La primera sorpresa del viaje nos la da el trayecto. Seguridad y un tramo carretero en excelentes condiciones nos acompañan  todo el tiempo. Durante el camino recordamos pescas en embalses que vamos pasando, El Chorrito, la Escondida, Real de Borbones. Pequeñas presas con grandes lobinas.

Que experiencia ¡! Volver a transitar por estos lugares sintiéndonos seguros todo el tiempo!! A la pesca deportiva en México le espera un gran potencial en los próximos años y a este proyecto una oportunidad única de poder llevar imágenes de lobinas trofeo mexicanas a todo el mundo!!

Arribamos a la entrada del BIG BASS, a un lado; una pista de aterrizaje. Cierro los ojos y la imagino ya funcionando al 100% remodelada  y recibiendo aeronaves de todas partes.

La Hacienda se encuentra exactamente igual, conserva su carisma pero nos recibe con lo que ha sido siempre su diferenciador: un excelente servicio.

Equipos de colaboradores nos ayudan a colocar el equipaje en las habitaciones, mientras que otros  inmediatamente nos reciben con bebidas bien heladas. Qué bueno estar aquí de nuevo. Qué bueno que la hacienda haya resistido los tiempos difíciles por los que atravesó. Sus dueños merecen reconocimiento por no bajar la guardia, por esa determinación, por esa pasión por el deporte.

Empezamos a preparar cañas y señuelos recordando salidas de pesca en el BIG BASS. Conservará el embalse los atributos de otros tiempos? Tendrá verdaderas lobinas trofeo Mexicanas?

El día del arribo no habrá salida de pesca al embalse, aprovecharemos para cenar y planear la estrategia para los días que vienen.

Al terminar la cena, Joel Aguilar administrador del Big Bass me dice: doctor déjame presentarte al Chivirico el mejor guía de la Vicente Guerrero. Silverio Machuca Sánchez, hombre alto y delgado de tez castigada por el sol despliega un mapa de la presa sobre la mesa.

Con mucho conocimiento resultado de las horas agua va describiendo las áreas con potencial y el porqué: Aquí doctor, se juntan tres ríos, esta área me gusta mucho para lobinas trofeo.

Los cazadores de lobinas trofeo disparan pregunta tras pregunta y el chivirico responde a todas con seriedad. Nos garantizas que habrá lobinas trofeo? El chivirico levanta la mirada y dice: Con la lobina no hay garantía, si usted le pone ganas y yo lo pongo en el punto ya vera los resultados.

Terminamos la velada recibiendo información acerca de la navegación en el embalse, aquí; comenta Joel ,en ocasiones el oleaje se pone medio difícil doctor. Así que hay que tener mucho cuidado.

El servicio de la Hacienda BigBass sigue siendo de primer nivel y su calidad en la comida ha sido mantenida hasta hoy día. La cena ha sido una experiencia deliciosa pero ya estamos cansados y decidimos irnos a dormir para estar listos mañana y enfrentarnos al oleaje de la Vicente guerrero y sus grandes lobinas.

Ese café de las 5 de la mañana me está cayendo excelente, los cazadores de lobinas trofeo aún duermen y yo me encuentro seleccionando señuelos para el primer encuentro contra nuestros oponentes. Funcionarán aquí los swimbaites?, me pregunto. Voy clasificando plásticos, despeinadas,paletones y jigs que creo pudieran ayudarnos a vencer a las grandes lobinas de la Vicente Guerrero.

Lobina Bass Reporte Pesca1

Poco a poco mis compañeros van apareciendo y uniéndose al café de la mañana. Todos andan de buen ánimo ya desesperados por entrar al agua.

La orilla de la presa se encuentra a aprox. 500 mts del Big Bass, algunos grupos de pescadores caminan con su equipo este trayecto, otro suben todo a la camioneta y se enfilan hacia el embarcadero.

Joel Aguilar organiza los grupos en las lanchas, a mí me toca junto con Antonio García Doria hacer equipo con el Chivirico (considerado uno de los mejores guías de la Vicente y de México).

Acomodamos el equipo en la panga y salimos rápidamente a buscar las lobinas trofeo de la Guerrero. El oleaje es fuerte, pero el chivirico  demuestra sus cualidades de navegación literalmente “surfeando “ las puntas de las olas.

Llegamos al primer punto de pesca, el chivirico sugiere dos señuelos: Brushhog y salamandra. No había considerado el brushhog por lo que empieza a urgar en mi bolsa de pesca hasta encontrar varios paquetes.

Ya traigo montada una salamandra por lo que empiezo a pitcharla entre los palos.

La embarcación  empieza a deslizarse entre la serie de troncos secos, Toño García Doria y yo los pichamos hacia los dos lados de la lancha.

Repentinamente una lobina embate a mi señuelo, golpe sólido y seco. La línea empieza a correr por poco tiempo y el contrincante rompe la línea fácilmente. Woow. Traigo trenzada de 45 lbs, como pudo suceder esto?’

Al revisar la línea descubro que la línea no se rompió sino que se deslizo a través de la junta del ojal de amarre del anzuelo, sin embargo el animal se sintió pesado, muy pesado.

Rearmo otra vez, ahora con brushhog en Florida. Comienzan a salir las lobinas de entre los mogotes de palos, tamaño promedio muy peleadoras.

A la izquierda en un tronco alto un águila pescadora (más bien Halcón) observa el extenso panorama. Sorpresivamente despega y toma altura, se deja caer hacia la superficie del agua, choca literalmente con el espejo de la misma y retoma el vuelo con una lobina de un kg entre sus garras. Que espectáculo!! Impresionante!.

Continuamos avanzando entre la palizada pichando señuelos en todas direcciones y con múltiples objetivos.

El chivirico clava la mirada al frente y me dice: Doctor en ese mogote que está al frente vea como una de sus más delgadas ramas se está moviendo. Allí está la lobina, se está frotando contra el tronco del mogote.

Lobina Bass Reporte Pesca4El Chivirico, Antonio García doria, Rogelio Villarreal

Lanzo mi señuelo y cae exactamente en el centro del mogote haciendo un seco contacto con el tronco central de la corona de ramas. El brushhog cae rápidamente al fondo y la lobina lo toma con furia. Comienza a sacar línea, yo busco la forma de dirigirla hacia afuera de los palos, hacia el vaso de la presa. La lobina forcejea para mantenerse en su guarida, en su resguardo de ramas y palos, hasta que por fin logro sacarla hacia aguas más despejadas y la subo a la lancha. Hermosa Lobina de 2.5 kgs, muy sana y bien comida.

Continua así toda la mañana con muy buena actividad de pesca pero todavía no hacen su aparición las verdaderas lobinas trofeo de la Vicente Guerrero.

Se llega la hora de regresar y el chivirico dirige la embarcación a toda velocidad hacia el bigbass. Vamos recorriendo el embalse el cual nos va mostrando muchas áreas interesantes que combinan estructura visible y cobertura. Hay muchísimos puntos con potencial que pescar!!

La comida resulta una excelente experiencia y todos en el grupo platican acerca de su día, las que se fueron, la fauna que observaron en el embalse, sin embargo todos tuvimos un muy buen día de pesca pero todavía no encontramos los trofeos, las temidas lobinas trofeo mexicanas de la Vicente guerrero.

Un reponedor baño y una buena siesta nos preparan para la sesión vespertina de pesca buscando el objetivo; la lobina trofeo del viaje.

A las 3 de la tarde abordamos nuevamente las embarcaciones y salimos disparados a los diferentes puntos de pesca.

El chivirico selecciona para nosotros un bajo que repentinamente cae en profundidad . Iniciamos con paletones y arreglo carolina con salamandra.

Trabajamos intensamente el punto, obteniendo varios ejemplares de lobinas promedio pero muy sanas y peleadoras.

Toño García Doria echa el cuerpo hacia adelante y engaancha con fuerza! La trabaja bien, la lobina salta en dos ocasiones tratando de deshacerse del anzuelo que escondía la gran salamandra. La acerca a la lancha y la muestra, otra buena lobina de 2,750 grs.

Las otras embarcaciones están teniendo la misma cuota de pesca, muy buenos ejemplares, pero venimos a buscar las grandes, esas lobinas trofeo que atacan el señuelo con un solo jalón, sacando línea rápidamente y transmitiendo al equipo de pesca ese gran peso, ese peso que distingue a un verdadero trofeo de lobina.

Lobina Bass Reporte Pesca3

Las horas pasan y el sol inicia su descenso anunciando el inminente regreso al Big Bass- Quisiera permanecer más en el agua, creo que estoy descifrando el esquema lobina trofeo del día y del embalse; sin embargo la puesta del sol se desarrolla muy rápido y tenemos que regresar a cenar y prepararnos para mañana.

El área de alimentos del campo nos recibe con un intenso y agradable olor a leña. Degustaremos unos suculentos pollos a las brasas acompañados de frijoles, tortillas y una buena salsa picante.

Durante la cena los cazadores de lobinas trofeo comparten las estrategias y arreglos que les han funcionado. Mentalmente tomo nota de todos y cada una de sus aportaciones. Mañana tienen que salir las golonas, las temibles lobinas de la Vicente Guerrero.

La sabrosa sobremesa se extiende por horas, las anécdotas de viejos tiempos en el big bass son el tema de conversación. Grandes lobinas, días de pesca de cientos de lobinas, cascos de lanchas quebrados por el intenso oleaje.

El primer cazador de lobinas trofeo se levanta y se despide, automáticamente los demás lo seguimos y nos retiramos a dormir para estar listos mañana nuevamente a las 5 de la mañana.

La mañana se nos presenta con un cielo limpio de un azul brillante que presagia un buen día de pesca para todos. Sin embargo las palmeras del campo se mecen hacia los lados resultado del aire.

Las palabras de Joel llegan de inmediato a mi cabeza, “doctor aquí el oleaje a veces se pone difícil, hay que tener cuidado”.

Arribamos al botadero, el chivirico ya está montado en la panga y listo para salir. Abordamos y me dice: doctor agárrese bien porque el aire esta canijo.

No habíamos recorrido ni 500 mts cuando la primera ola se avecina contra la punta de la embarcación, el chivirico la toma de frente, el bote se eleva en el aire y cae en seco contra el espejo del agua. Que golpazo!! El asiento es de fibra de vidrio y no tiene protección; mi espalda empieza a cosquillear, otra ola otro golpazo, el chivirico empieza a realizar movimientos en lateral para surfear las olas; lo logra y así esquiva a gran parte de ellas.

De repente, aparece una ola enorme!! No le da tiempo al chivirico de evadirla, la panga vuela por los aires, me aferro al asiento de fibra de vidrio  y viene el golpazo!!! Que bárbaro, como si Paquiao me hubiera golpeado con los dos puños en  los riñones, que dolor!! Comienzo a sudar frío, a sentir nauseas, a ver estrellas. El dolor en la región lumbar hace su aparición, es intenso, constante muy fuerte, sumamente fuerte.

Ha como puedo me levanto del asiento y tomo una cuerda que sale de la punta de la panga hacia su interior. Me inclino hacia adelante y me mantengo firme inclinado  y agarrado de la cuerda sin hacer contacto con el asiento.

Esto evita nuevos golpes, pero el daño ya está hecho. El dolor y el cosquilleo se mantienen y empiezan a ser enemigos constantes de mi día de pesca. Limitan mis lanzamientos, son un obstáculo para pichar hacia los arboles, en fin que molesto, que molesto día de pesca.

Lobina Bass Reporte Pesca8Dr. rogelio Villarreal V.

Mientras tanto las otras embarcaciones ya están haciendo contacto con grandes lobinas. Víctor Concha pescando con su hermano Benito Concha, arriba a una punta que entra abruptamente al embalse, prepara su paletón y lanza a gran distancia. Repentinamente se detiene el recobro, con astucia Víctor da el jalón lateral, la lobina se engancha y comienza a luchar por regresar a su territorio. Víctor baja la caña para evitar que el oponente salte tratando de desengancharse, al fin ya cansada la lobina es presentada a la cámara por Víctor Concha; un gran trofeo dela Vicente Guerrero.

Lobina Bass Reporte Pesca11Víctor Concha

En otra embarcación, Víctor Concha Jr. Esta pichando hacia los palos. Está utilizando un arreglo con cangrejo de plástico en Texas. Joven pero experimentado pescador, Víctor Jr. Es un maestro para la técnica que yo denomino GOLPE SECO, en donde el señuelo hace un seco contacto con el palo central del mogote e inicia un rápido descenso hacia el fondo de la presa. VíctorJr siente el embate, engancha con fuerza; la lobina busca refugio entre los mismos palos, pero Víctor Jr. ya ha sacado muchas lobinas en estas condiciones. La trabaja perfectamente y logra el trofeo: Otro gran trofeo de la Vicente Guerrero. Padre e hijo, liberan sus lobinas trofeo  en el lugar de la captura, respetando así a la especie y cuidando esos buenos genes para futuras generaciones.

Lobina Bass Reporte Pesca12Víctor Concha Jr.

Los dos, se hacen acreedores de la distinción CAZADORES DE LOBINAS TROFEO, la cual se otorga a aquellos pescadores con capturas de 10 lbs o más durante el LOBINAS TROFEO MEXICAN FISHNING TOUR.

Lobina Bass Reporte Pesca6Jaime Reyes y Gerardo Rodríguez, están atacando los puntos con arreglos en Florida, Carolina y Paletones.

Las lobinas empiezan a salir con pesos entre los 2 y 3 kilos.  A Jaime se le prende una buena con Carolina y gran lagartija de plástico. La lobina responde sacando línea y dificultando el recobro. Jaime, experimentado pescador, la controla y la lobina empieza acceder terreno hasta que es acercada a la embarcación. Hermoso ejemplar de 4 kilos. Una verdadera lobina trofeo de la Vicente Guerrero.

De regreso al botadero, nosotros somos los primeros en llegar. Arriban Víctor y Víctor Jr. gritando y abriendo los brazos en señal de que dieron con grandes oponentes. Bajan de sus respectivas embarcaciones y cámara en mano nos muestran sus trofeos.  Arriban Jaime Reyes y Gerardo Rodríguez con enormes sonrisas producto de la gran experiencia que han tenido el día de hoy. Presumen sus capturas con gran emoción.

El dolor es incesante. Veo las imágenes  y me alegro pero estoy incomodo por la molestia. Víctor Concha inicia el relajo con un: “el doctor está enojado. Ta’ enojado”. Los demás le siguen el juego, iniciándose una serie de bromas entre grandes risotadas del grupo.

Abordo la Van y  Tono García Doria me pregunta: ¿estás mal? Sí, le contesto. Estoy muy mal.

Ya en el campo arriban los demás cazadores de lobinas trofeo. Estoy recostado aguantando la molestia, pero escucho atento. Jaime Reyes también venció a una gran lobina del Big Bass.

Trato de pensar en otra cosa, pero no puedo. Quiero mi trofeo de la Vicente!!!

Mañana pescaremos medio día solamente, trato de conciliar el sueño hasta que lo logro y caigo rendido.  Cansado y adolorido.

Despierto a las cuatro de la mañana listo para organizar mis señuelos para la última sesión de pesca en la Vicente Guerrero.

Al llegar al botadero, el Chivirico nos espera sonriente y confiado. “Hoy la sacaremos doctor. No se desanime!”

El embalse está tranquilo, gracias a Dios y la panga arranca a toda velocidad a la búsqueda del primer punto.

El lugar se nos presenta como un gran bajo que repentinamente cae en profundidad. Iniciamos con paletones  buscando las lobinas trofeo. Empiezan las capturas, lobinas promedio de entre 1 a 2 kilos de peso. En otro embalse estas lobinas representarían un excelente reto para el pescador de lobinas, pero sabemos que en la Vicente Guerrero existen lobinas de mucho mayor peso.

En otra de las embarcaciones Jaime Reyes, experimentado pescador de lobina y cazador de lobinas trofeo hace contacto con un gran oponente. Utilizando un cangrejo de plástico montado en florida, la lobina se defiende con todo lo que tiene. Jaime la trabaja evitando su corrida hacia los palos y finalmente la acerca y la sube a la lancha. 9 libras; excelente trofeo de la Vicente Guerrero.

Nosotros continuamos una incesante actividad casteando y probando diferentes señuelos y arreglos que pudieran atraer a estas grandes lobinas. Las grandes lobinas de la Vicente Guerrero se nos niegan, las horas pasan y tenemos que regresar al botadero para de allí regresar a Monterrey.

Al regresar rumbo al Big Bass, volteo la mirada en la embarcación hacia atrás admirando nuevamente la belleza de este embalse y el gran potencial de lobinas que alberga. No hay duda; la presa Vicente Guerrero continua siendo el icono de los embalses mexicanos y el campo Big Bass el ejemplo a seguir en atención y servicio para el buscador de lobinas trofeo.

Al llegar a Monterrey atenderé mi problema de la espalda y me prepararé nuevamente para regresar a encontrar las grandes lobinas de la presa Vicente Guerrero.

Lobina Bass Reporte Pesca14josé garza, benito concha, rogelio villarreal, antonio garcía doria, jaime reyes,victor concha, víctor concha jr., abelardo saucedo,iván gonzález

Saludos desde monterrey

Dr. Rogelio Villarreal

www.lobinastrofeo.com

 

Contacto BigBass:

José Joel Aguilar Luna

www.Lakeguerrero.com

 

[email protected]
Tel.- 81 83464744 y 8183468066
Cel.-8117284928

 

 

 

 

 

 

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